Por el momento creo que se cerró este ciclo en mi vida.
Realmente no estoy con muchas ganas de mantener un Blog.
Estoy con la cabeza puesta en otro lado.
En mi laburo.
En recomenzar la Facultad.
En mejorar y llegar a cambiar mi estilo de vida, y mi salud física y mental.
Quiero volver a militar con fuerza, y empezar nuevamente con mis actividades.
Estoy estudiando otras posibilidades para mi.
Estoy haciendo cursos de cosas que me gustan muchísimo, como Pole Fitness. Y ahora comienzo otros estilos de baile, y un taller literario, con una gran compañera y escritora.
Les dejo un abrazo a todos y nos reencontramos por aquí en el 2012.
O si lo veo muy necesario, antes.
Saludos, los adoro y gracias por todo!!!!
Antonella Ariana Loria.
Viva Perón, viva Evita, viva Néstor y el 23 volvemos a ganar con CFK!!
VIVA CRISTINA!
PD: Estoy escribiendo un libro, así que eso también me mantiene muy ocupada. Ni bien tenga más novedades sobre ello, les aviso vía Twitter: AntonellaLoria
o vía Facebook: Antonella Ariana Loria
Mostrando las entradas con la etiqueta Militancia. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Militancia. Mostrar todas las entradas
lunes, 17 de octubre de 2011
martes, 26 de julio de 2011
De vuelta a las pistas...
Hace casi un año que no posteo en mi Blog. Y realmente tengo muchas ganas de hacerlo.
Todo este tiempo que me ausenté fue para poder transitar por un momento muy difícil en mi vida.
Lo bueno es que me dí cuenta que no estaba sola.
Estaban mis amigos, mi familia y ustedes.
Por suerte el tiempo todo lo cura, y hoy por hoy puedo volver a reincorporarme a mis actividades.
Mi trabajo. Mi militancia.
Eso es lo fundamental, más que nada en un año electoral. Para los que bancamos tantos años este Modelo, es fundamental seguir bancándolo.
Defenderlo a toda costa.
Así que basta de pelotudeces, no me las perdono más.
Y quiero pedir disculpas a todos los que confiaron en mi.
Espero reencontrarlos hoy, en una fecha tan especial como HOY.
En la Marcha de las Antorchas.
Viva Evita!!!
Y sigamos bancándo a la compañera Cristina!!!
Todo este tiempo que me ausenté fue para poder transitar por un momento muy difícil en mi vida.
Lo bueno es que me dí cuenta que no estaba sola.
Estaban mis amigos, mi familia y ustedes.
Por suerte el tiempo todo lo cura, y hoy por hoy puedo volver a reincorporarme a mis actividades.
Mi trabajo. Mi militancia.
Eso es lo fundamental, más que nada en un año electoral. Para los que bancamos tantos años este Modelo, es fundamental seguir bancándolo.
Defenderlo a toda costa.
Así que basta de pelotudeces, no me las perdono más.
Y quiero pedir disculpas a todos los que confiaron en mi.
Espero reencontrarlos hoy, en una fecha tan especial como HOY.
En la Marcha de las Antorchas.
Viva Evita!!!
Y sigamos bancándo a la compañera Cristina!!!
domingo, 28 de noviembre de 2010
Néstor vuelve día a día.
El 25 de mayo del 2003 Néstor Carlos Kirchner asumió como presidente del infierno que era, por aquel entonces, la Argentina.
Tras un proceso de aniquilación de la Patria que se dio desde 1976, con la última Dictadura Militar, se logró instalar en la Argentina una sensación de apatía política. Primero fue el "no te metás", el "algo habrán hecho".
El saber que si te involucrabas en política, mayormente en el PERONISMO, podías desaparecer o aparecer acribillado en alguna que otra esquina, de algún lugar de nuestro país.
Luego, los que jugaban para afuera, los que habían tranzado con Braden. Los que fundieron la industria nacional, continuaron con esta gran penetración ideológica, pero no desde el temor.
No.
Había retornado la Democracia, por allá, por el 83, y decidieron enfrentar al Pueblo con la "clase política".
Los Medios de Comunicación, también fueron cómplices.
Quien más se encargó de esto fue Menem.
Su agenda política parecía armada por los productores del programa de Ricky Fort. Sex, drugs & rock n roll, entre champagne, María Julia, Su, golf, Ferraris, etc.
"Todo lo que deba estar en manos del Estado...", dejó de estarlo. Desaparece el "estado de Bienestar", desaparecen los lazos sociales y comienza a reinar el individualismo.
Con una clase dirigente de cuarta se profundiza el divorcio entre la sociedad y "la política".
Política pasa a ser una nueva mala palabra.
Con este infierno se encontró este tipo que nadie conocía, esposo de una brillante legisladora, cuando vino del lejano sur argentino.
Tras este largo período de destrucción de la industria nacional, del Estado, de la Democracia (aunque viviéramos en ella), de la economía nacional, etc. Llega Fernando, un señor que todos decían que era aburrido, y se encarga de terminar con un Plan macabro que se ideó muy al Norte.
Un Plan de endeudamientos, de monopolización de la producción, de países periféricos y países centrales, de vidas estresantes, enajenadas.
Un Plan sometedor, que dejó al sur servido en bandeja. De la Rúa deja un país muy distinto a la "fiesta" (de unos pocos) de los 90.
En el 2001 no se salvó ni la clase media. Corralito, corralón, saqueos, trueques, desocupación, secuestros express, blablabla.
Él se fue en helicóptero y vio desde el cielo las llamas.
Toda esta parte de la historia que la "negación" de la sociedad logró borrar en estos 7 años de crecimiento, de salir del pozo donde nos hundieron, donde nos dejamos hundir.
El "de dónde venimos".
DEL INFIERNO QUE VENIMOS.
Del infierno que ese hombre desconocido, presidente por el 23%, que casi, gracias al medio pelo, pierde con Menem.
Antes de Néstor, hubo un gran desfile. No de Dotto Models, no. De presidentes, pero a todos les quedaba grande la bandita presidencial. Hasta hubo uno que se la quiso pegar al cuerpo para que no se le cayera y llamó a elecciones para poner a un "títere" al cual manejar desde las sombras.
Pero "el títere" cortó las cuerdas, le dijo minga, y se largó ahí nomás solito.
Y así comenzó la recuperación nacional, volvió la mística, volvió la magia, la dignidad, la militancia, la felicidad del Pueblo.
El país cambió. Kirchner nos devolvió el futuro que nos dejamos arrebatar años antes.
Consolidó una economía fuerte, columna vertebral de un país fuerte, país que es miembro de una Región fuerte, una región que mandó al carajo al ALCA en Mar del Plata.
Un país que se le plantó al FMI.
Un presidente que hizo descolgar los cuadros de los genocidas.
Un presidente que salió a abrazar al Pueblo.
¿Lo recuerdan, no?
El día que asumió, el muy desprolijo salió a abrazar a su Pueblo, se comió un camarazo y todo, pero él abrazó a su Pueblo y jamás le quitó sus brazos, le tendió sus manos.
Conformó un país con una gran exportación (pero no de cerebros), estatizó nuevamente empresas que antes estaban en manos del Estado.
El pingüino se puso la camiseta de los Derechos Humanos y lideró la batalla contra quienes cometieron los peores crímenes de lesa humanidad en la Argentina.
Este animal político fue quien realizó el canje de la deuda, quien generó fuentes de empleo para los argentinos, quien luchó por dignificar el trabajo, la pobreza, etc. Aumentó el salario mínimo, depuró la Corte Suprema de Justicia, creó un país realmente FEDERAL.
Aumentó el presupuesto educativo al 6%. Devolvió a los jubilados aún más de lo que el gobierno de Fernando De la Rúa les había quitado.
Nacionalizó fábricas que fueron desmanteladas del 76 en adelante.
Podría seguir enumerando parte de su gestión como presidente, pero eso se ve en la realidad cotidiana argentina.
Un país que volvió a tener un Estado Benefactor, un gobierno que se interesa por los conflíctos que preocupan a su Pueblo.
Un gobierno que está rompiendo poco a poco con el individualismo, que salió del Infierno, en el cual hoy el Norte se encuentra sumergido.
Néstor nos trajo un Modelo, un Modelo por el cual militar hasta el cansancio. El tema es que no tenemos tiempo ni siquiera para estar cansados. Este Modelo, el cual hoy profundiza Cristina, nos llena de pasión y emoción a los que militamos por seguir consolidándolo.
El flaco logró enamorar a los jóvenes descreídos de la política, la mayoría de los cuales empezamos con una militancia profunda en el llamado "Conflícto de la 125", durante la actual presidencia de Cristina Fernández de Kirchner.
Es tanto lo que hizo por nosotros, por los latinoaméricanos, en su magnífico rol dentro de la UNASUR.
Y el día 27 de octubre de este año nos dejó todo. Nos dejó su vida, no puedo escribir "falleció", porque Néstor no murió. Me niego a decir que murió, porque Néstor vive en el Pueblo. Y es su Pueblo el que lo trae día a día nuevamente, es Cristina la que lo trae todos los días con hechos.
Recuerdo no poder creer cuando me enteré de su delicado estado, y de que era muy posible que no saliera. No logré contener las lágrimas, me bañé, llorando, para despejarme. Llena de pérdidas recientes, de amigos fallecidos; de amigos y conocidos que no se fueron tan lejos pero, que para mi, murieron. Estaba tan vacía, tan pero tan vacía, tan desilusionada con la gente. Con lo mierda que es mucha gente. Tan triste por la cruel noticia... cuando leo en Crónica: MURIÓ NÉSTOR KIRCHNER.
Me desgarré, grité, le pegué a la pared, lloré, empezaron los llamados a los teléfonos que empecé a tirar para todos lados, me abracé a los compañeros, putié. Comimos entre llantos, sin lograr pasar bocado, esperamos al censista porque así lo hubiese querido él. Salimos para Plaza de Mayo a abrazar al primero que se cruzara en el camino, desconcertados, descontrolados.
Sólo teníamos lágrimas que derramar y hombros donde llorar. Lo difícil era prestar el hombro, porque nosotros también queríamos llorar. Hasta que esa tristeza se convirtió en furia, no sé por qué pero una bronca terrible me invadió a mi y a muchos otros. No podía llorar, no podía hablar, no podía NADA, me recuerdo sentada en una esquina, toda desarmada, algunos compañeros llorando, viendo qué hacer, yo miraba el piso. No quería ver a nadie.
Me llamaba cada una hora una compañera qué estaba censando, lloraba y me decía "¿qué vamos a hacer?". Yo le contestaba: "Negra, calmate, vamos a seguir, no sé cómo pero vamos a seguir. Cuando termines de censar venite. Tenés que ser fuerte, seguí censando". Me pongo en el lugar de ellos, terrible, censando con semejante noticia.
A mi me vino a censar alguien que no era 100% del palo, un tipo muy copado y yo bajé llorando al hall y hablamos del tema.
El chico me dijo: "la verdad es una pena, es una gran pérdida, qué triste", entre varios reconocimientos y elogios a la política kirchnerista.
En la Plaza comenzaron a caer más y más compañeros, varios estuvimos acampando allí como Los Negros De Mierda, y yo sólo me iba para bañarme a la casa de unos compañeros y a cargar termos para pasar las frías noches.
En la Plaza reinaron los 3 estados más locos: llorábamos, reíamos, puteábamos, todo junto y a la vez.
Éramos todos bipolares. O tripolares. O como fuera.
Nos transmitíamos tantos recuerdos, cantábamos y ahí uno estallaba en llanto y todos llorábamos, lo consolábamos y puteábamos por llorar, porque teníamos que "recordarlo con alegría", "que darle fuerzas a Cristina".
Y ayer se cumplió un mes. Un mes ya. No logro comprenderlo. Se nota mucho su ausencia, pero a su vez está tan presente entre nosotros.
Me siento muy contradictoria.Yo no soy fuerte, jamás fui una mina fuerte. Estos últimos 6 meses fueron terribles.
Horribles.
No logré entrar al velorio.
No puedo ver más de 10 segundos un vídeo de Néstor sin llorar, no logro verla a Cristina sin llorar.
No logré acompañar el cajón hasta el avión, estuve en cama con una fiebre terrible y una angustia que me dejaron una semana en cama.
No logro ir a los actos en homenaje a él.
Me duele, todos los días me duele.
Y varios sienten lo mismo, algunos son más fuertes, otros somos más débiles.
La idea es volver de a poco y militar a full el 2011.
Néstor nos está guiando desde arriba, junto a Perón, junto a Evita.
Néstor está.
NÉSTOR NO SE FUE.
Etiquetas:
acto de cristina,
aniversario,
antonella ariana loria,
campora,
clarin,
diario perfil,
fallecimiento,
Militancia,
nestor,
nestor kirchner,
primer mes
martes, 6 de abril de 2010
Génesis de un militante.
Tomaron un día todas las manos del mundo, blancas y negras, todas, y en una masa amorfa todas las apretaron ,y forma de mano luego le dieron, dos manos hicieron, y esas dos te las dieron a vos, militante, y son las que ahora usás para pintar tu leyenda desahuciada, esa que clama por la suerte de otras manos, por la mano llagada y la otra encadenada, blancas y negras las manos.
Después hicieron de todas las piernas tan sólo dos, y son las que ahora estás usando vos, militante, para andar los barros de la patria pobre, de la selva atrincherada, de una larga marcha desafiante, para soñar entre nubes o para andar la guerra, en fin, para que vos con esas piernas, y es ese tu hermosa castigo, camines por todos los postrados de la tierra.
Y con los ojos lo mismo sucedió, mezclaron en un mar todas las pupilas, y de todos los colores el de tus ojos resultó, pues de todos los ojos hicieron sólo dos, que son esos que ahora estas usando vos, militante, viendo lo que otros no ven, lo que otros miran y no quieren ver, viendo más allá del azar itinerante. Y con tu boca lo mismo aconteció, tus brazos y tendones, tu lengua y tu riñón, y qué decir de tu corazón militante, y qué decir de tu corazón, militante.
Así que no permitas se te cansen las manos, los ojos se te nublen, las piernas se rindan, porque entonces estará cediendo la humanidad militante, que es tu propia humanidad, militante.
Después hicieron de todas las piernas tan sólo dos, y son las que ahora estás usando vos, militante, para andar los barros de la patria pobre, de la selva atrincherada, de una larga marcha desafiante, para soñar entre nubes o para andar la guerra, en fin, para que vos con esas piernas, y es ese tu hermosa castigo, camines por todos los postrados de la tierra.
Y con los ojos lo mismo sucedió, mezclaron en un mar todas las pupilas, y de todos los colores el de tus ojos resultó, pues de todos los ojos hicieron sólo dos, que son esos que ahora estas usando vos, militante, viendo lo que otros no ven, lo que otros miran y no quieren ver, viendo más allá del azar itinerante. Y con tu boca lo mismo aconteció, tus brazos y tendones, tu lengua y tu riñón, y qué decir de tu corazón militante, y qué decir de tu corazón, militante.
Así que no permitas se te cansen las manos, los ojos se te nublen, las piernas se rindan, porque entonces estará cediendo la humanidad militante, que es tu propia humanidad, militante.
viernes, 2 de abril de 2010
QUÉ ES UN MILITANTE?
Por Ernesto Jauretche
Militante es aquel que intenta transformar el mundo con su ejemplo; sabe que decir lo que se piensa y hacer lo que dice es el arte mayor de una noble práctica política.
Su proceder está guiado por un precepto evangélico: luchar por la igualdad entre todos los seres humanos.
Su enorme tarea se inscribe en un paradigma fraterno: “ningún ciudadano se realiza en una Nación que no se realiza”.
La cultura de la solidaridad y el trabajo le marcan el norte de las utopías revolucionarias.
Arrastrando este sublime bagaje, caerá mil veces; encontrará energía en el servicio a sus semejantes y mil veces se levantará.
Su paso por la historia sólo está justificado si es capaz de honrar la vida: defender los derechos sociales y políticos de los desposeídos, y sostener a ultranza, poniendo el cuerpo si es preciso, una inquebrantable lealtad con el pueblo que le da su aliento.
Se apega a los principios éticos que hacen mejores a todos los humanos y ejerce las conductas morales escritas en la conciencia colectiva. Por eso el militante sólo existe como héroe colectivo; no puede expresarse como individuo sino dentro de LA MILITANCIA.
Hoy, cachuza, desperdigada y diezmada, esa tropa obstinada en escribir día a día la historia argentina vuelve a encontrar un rumbo y una esperanza. Hacen frente a un enemigo implacable: “la raza maldita de los explotadores” y sus mandaderos: los que tienen, siéndolo o no, “alma de oligarcas”.
Para defender el sueño de una patria justa, libre y soberana, soldados incansables de la igualdad, la libertad y la democracia alimentarán la llama inextinguible de nuestra pasión argentina.
El aluvión de la militancia popular se levantará otra vez como el batallón escogido de un ejército invencible: el de la clase trabajadora argentina.
Militante es aquel que intenta transformar el mundo con su ejemplo; sabe que decir lo que se piensa y hacer lo que dice es el arte mayor de una noble práctica política.
Su proceder está guiado por un precepto evangélico: luchar por la igualdad entre todos los seres humanos.
Su enorme tarea se inscribe en un paradigma fraterno: “ningún ciudadano se realiza en una Nación que no se realiza”.
La cultura de la solidaridad y el trabajo le marcan el norte de las utopías revolucionarias.
Arrastrando este sublime bagaje, caerá mil veces; encontrará energía en el servicio a sus semejantes y mil veces se levantará.
Su paso por la historia sólo está justificado si es capaz de honrar la vida: defender los derechos sociales y políticos de los desposeídos, y sostener a ultranza, poniendo el cuerpo si es preciso, una inquebrantable lealtad con el pueblo que le da su aliento.
Se apega a los principios éticos que hacen mejores a todos los humanos y ejerce las conductas morales escritas en la conciencia colectiva. Por eso el militante sólo existe como héroe colectivo; no puede expresarse como individuo sino dentro de LA MILITANCIA.
Hoy, cachuza, desperdigada y diezmada, esa tropa obstinada en escribir día a día la historia argentina vuelve a encontrar un rumbo y una esperanza. Hacen frente a un enemigo implacable: “la raza maldita de los explotadores” y sus mandaderos: los que tienen, siéndolo o no, “alma de oligarcas”.
Para defender el sueño de una patria justa, libre y soberana, soldados incansables de la igualdad, la libertad y la democracia alimentarán la llama inextinguible de nuestra pasión argentina.
El aluvión de la militancia popular se levantará otra vez como el batallón escogido de un ejército invencible: el de la clase trabajadora argentina.
martes, 26 de enero de 2010
EL MILITANTE.
(Por Roberto Surra - Mayo de 1984)
Él no está por interés comercial, él no se alquila. Él cumple, sencillamente cumple.
Él sabe lo que es volver de madrugada, llevando encima el popurri colorinche de cientos de gotas de pintura. A él alguna vez le dolieron las manos arrugadas de engrudo cuando el frío salió con él y se mantuvo firme a su lado a lo largo de alguna pegatina.
El volvió (y vuelve) casi siempre tarde, cuando los chicos duermen, cuando ella (su compañera, su esposa, su madre), lo está esperando con el plato de humilde guiso caliente y el beso reparador. Y él sabe también de a ratos lo que es comer solo, porque bueno... ya es demasiado tarde y no vale la pena, quedate en la cama que yo como y voy...
Él a veces regresa temprano, y los vecinos se asombran de verlo; lo miran y lo señalan con el dedo: "ahí va el peronista" y lo que va ahí, en realidad no es sólo el peronista, sino además, "El Militante".
Él habla de política en todas partes. Él es el que vende las rifas y el que invita a una peña. Él es el que convoca a una charla de doctrina, y el que a veces (digámoslo) hasta llega a aburrir, ya que el que no milita, no lo entiende, lo ve como un "personaje", aunque él en realidad él no quiera serlo.
El militante defiende al peronismo en todas partes, en todo momento. Sabe que tal o cual dirigente es un chanta, y lo afirma: En la Unidad Básica; en el Sindicato; cuando habla con otro peronista. Pero atención: en las reuniones familiares, por ejemplo, o en el colectivo, o en cualquier otro lugar donde un "contra" le critique a ese dirigente, saca la espada y pelea, pelea y lo defiende como si fuera un hermano, y lo hace porque de esa manera está defendiendo al peronismo, dado que al contra poco le importan nuestros dirigentes, lo que verdaderamente les duele es el peronismo.
El militante compra la tela, y por lo general es su madre, o su esposa, o su hermana quien hace la bandera. A él se le ocurren las consignas, es él el que llega con su orquesta bochinchera individual (bombo, garganta y corazón) y pone ritmo y color en cada acto peronista. Él mantiene viva la fuerza de nuestro movimiento, él organiza la misa por los caídos, los que fueron como él, y él sabe (¡si lo sabrá!) que quizá algún día, él, sea como ellos.
El militante es una mezcla de abeja y de juglar, que trabaja y trabaja, a veces en voz alta, a veces en silencio, narrando historias, organizando algo, arrimando su granito de arena a la gran construcción de nuestra Patria. Él todo lo hace por amor, quiere que su pibe se llame Juan Domingo (por amor al General). A su piba le puso María Eva (por amor a Ella), y sé de muchos que a la nena le pusieron María Eva Isabel, porque ésa es la síntesis del amor del General. Sí, el militante todo lo hace por amor y él sabe de la ingratitud. A él lo acusan: "Vos andás detrás de algo; "Dale, ¿en qué curro andás?". "¿Y, te acomodaste?". Y él no responde. Él sigue, ¡con bronca! Y a veces se enoja, ¡brama, putea! porque él no quiere nada "raro" es más, él "pierde" siempre, si de dinero se trata.
Es el que compra las rifas, paga el café, viaja, paga el colectivo, es el que pierde las horas extras, él es el que pone para "sacar el volante", para comprar negro humo, para las brochas, la cal, para pagar el local, y si alguien lo pecha, él saca y da. El militante es el arquetipo del voluntario. Todo lo da a cambio de la satisfacción del deber cumplido. Es como el hornero; canta y trabaja, construye y canta.
Cuando llame a su casa, recíbalo con alegría, cuando lo vea por la calle no pase indiferente. El militante necesita de su afecto, porque aunque él no especula nunca y aunque no lo demuestra, a veces se siente solo, como usted ¿vio? y si bien él ya sabe que usted lo quiere, además necesita un cachito de afecto, y que de vez en cuando, además de quererlo, usted, compañero, se lo diga...
Él no está por interés comercial, él no se alquila. Él cumple, sencillamente cumple.
Él sabe lo que es volver de madrugada, llevando encima el popurri colorinche de cientos de gotas de pintura. A él alguna vez le dolieron las manos arrugadas de engrudo cuando el frío salió con él y se mantuvo firme a su lado a lo largo de alguna pegatina.
El volvió (y vuelve) casi siempre tarde, cuando los chicos duermen, cuando ella (su compañera, su esposa, su madre), lo está esperando con el plato de humilde guiso caliente y el beso reparador. Y él sabe también de a ratos lo que es comer solo, porque bueno... ya es demasiado tarde y no vale la pena, quedate en la cama que yo como y voy...
Él a veces regresa temprano, y los vecinos se asombran de verlo; lo miran y lo señalan con el dedo: "ahí va el peronista" y lo que va ahí, en realidad no es sólo el peronista, sino además, "El Militante".
Él habla de política en todas partes. Él es el que vende las rifas y el que invita a una peña. Él es el que convoca a una charla de doctrina, y el que a veces (digámoslo) hasta llega a aburrir, ya que el que no milita, no lo entiende, lo ve como un "personaje", aunque él en realidad él no quiera serlo.
El militante defiende al peronismo en todas partes, en todo momento. Sabe que tal o cual dirigente es un chanta, y lo afirma: En la Unidad Básica; en el Sindicato; cuando habla con otro peronista. Pero atención: en las reuniones familiares, por ejemplo, o en el colectivo, o en cualquier otro lugar donde un "contra" le critique a ese dirigente, saca la espada y pelea, pelea y lo defiende como si fuera un hermano, y lo hace porque de esa manera está defendiendo al peronismo, dado que al contra poco le importan nuestros dirigentes, lo que verdaderamente les duele es el peronismo.
El militante compra la tela, y por lo general es su madre, o su esposa, o su hermana quien hace la bandera. A él se le ocurren las consignas, es él el que llega con su orquesta bochinchera individual (bombo, garganta y corazón) y pone ritmo y color en cada acto peronista. Él mantiene viva la fuerza de nuestro movimiento, él organiza la misa por los caídos, los que fueron como él, y él sabe (¡si lo sabrá!) que quizá algún día, él, sea como ellos.
El militante es una mezcla de abeja y de juglar, que trabaja y trabaja, a veces en voz alta, a veces en silencio, narrando historias, organizando algo, arrimando su granito de arena a la gran construcción de nuestra Patria. Él todo lo hace por amor, quiere que su pibe se llame Juan Domingo (por amor al General). A su piba le puso María Eva (por amor a Ella), y sé de muchos que a la nena le pusieron María Eva Isabel, porque ésa es la síntesis del amor del General. Sí, el militante todo lo hace por amor y él sabe de la ingratitud. A él lo acusan: "Vos andás detrás de algo; "Dale, ¿en qué curro andás?". "¿Y, te acomodaste?". Y él no responde. Él sigue, ¡con bronca! Y a veces se enoja, ¡brama, putea! porque él no quiere nada "raro" es más, él "pierde" siempre, si de dinero se trata.
Es el que compra las rifas, paga el café, viaja, paga el colectivo, es el que pierde las horas extras, él es el que pone para "sacar el volante", para comprar negro humo, para las brochas, la cal, para pagar el local, y si alguien lo pecha, él saca y da. El militante es el arquetipo del voluntario. Todo lo da a cambio de la satisfacción del deber cumplido. Es como el hornero; canta y trabaja, construye y canta.
Cuando llame a su casa, recíbalo con alegría, cuando lo vea por la calle no pase indiferente. El militante necesita de su afecto, porque aunque él no especula nunca y aunque no lo demuestra, a veces se siente solo, como usted ¿vio? y si bien él ya sabe que usted lo quiere, además necesita un cachito de afecto, y que de vez en cuando, además de quererlo, usted, compañero, se lo diga...
domingo, 24 de enero de 2010
Por qué no¿?
"Que vamos por el Chori y la Coca... ¿y si hay, por qué no?
Que votamos el escudito y la foto... ¿y si lo tenemos, por qué no?
Que nos llevan en micros y camiones... ¿y si alguien los pone, por qué no?
Que nos gusta el poder... ¿y si hacemos política, por qué no?
Que somos duros para entender "otras razones"... ¿y si tenemos convicciones, por qué no?
Que siempre estamos confrontando... ¿y si vienen a jodernos, por qué no?
Que somos fachos, que somos zurdos... ¿y si el problema es de ellos, por qué no? ¿
Que la culpa de todo la tuvo Perón...? Y sí, eso es cierto, la culpa de todo la tuvo Perón, por eso somos Peronistas. Porque los días más felices en la Argentina fueron, son y serán Peronistas; porque las vacaciones las inventó Perón; porque la jubilación la inventó Perón; porque el Estatuto del Peón lo inventó Perón; porque la enseñanza pública para todos la inventó Perón; porque las Convenciones Colectivas de Trabajo las inventó Perón; porque la Justicia Social, la Independencia Económica y la Soberanía Política las inventó Perón; porque siempre llegamos al Gobierno por el voto del pueblo, porque no necesitamos esforzarnos para escucharlo, porque somos el Pueblo, por eso somos Peronistas. Porque de los aviones en el 55 no tiraban choripanes, eran bombas, y nosotros estábamos igual; porque cuando nos fusilaba la Argentina Institucionalista de la Libertadora, no se preocuparon por "las formas" los grandes demócratas de la Patria; porque en ese tiempo, si tenías el Escudito y la Foto ibas en cana; porque durante la Resistencia nadie te llevaba en micro o en camión a poner "caños", por eso somos Peronistas.
Porque luchamos 18 años para que vuelva el General, y se nos murió en dos meses; porque nos dieron manija y nos peleamos entre nosotros; porque, como siempre, después nos corrieron a todos, por eso somos Peronistas.
Porque nos bancamos la tortura, nos secuestraron, nos comimos las peores cárceles, nos exiliamos, pero igual seguimos luchando, poniendo el cuero cuando muchos estaban debajo de la cama, por eso somos Peronistas.
Porque después de tanta lucha, nos ganó Alfonsín, pero seguimos... si hasta lo apoyamos en Semana Santa, y el muy turro nos pagó con el Punto Final y La Obediencia Debida; porque fuimos a internas y ganó El Turco y le hicimos la campaña y... nos cagó a todos, por eso somos Peronistas.
Porque seguimos a los ponchazos, sin choripanes ni cocacolas, pero nos ganó la Alianza, y en el 2001 explotó todo y explotamos todos y nos volvimos a hacer cargo del kilombo; sí los brutos, los mafiosos, los fachos, los zurdos de mierda, los cabecitas, sí, claro, entre nosotros; porque salvamos al País del incendio que provocaron los "Demócratas", los "Cultos", los "Doctores", los "Masters En la Concha de la Lora",por eso somos Peronistas.
Por todo y a pesar de todo;
porque volvimos y esta vez nos quedamos pa' siempre,
CUESTE LO QUE CUESTE
Y CAIGA QUIEN CAIGA.
FLOR RIVALDO
JP DE LOBERIA
Que votamos el escudito y la foto... ¿y si lo tenemos, por qué no?
Que nos llevan en micros y camiones... ¿y si alguien los pone, por qué no?
Que nos gusta el poder... ¿y si hacemos política, por qué no?
Que somos duros para entender "otras razones"... ¿y si tenemos convicciones, por qué no?
Que siempre estamos confrontando... ¿y si vienen a jodernos, por qué no?
Que somos fachos, que somos zurdos... ¿y si el problema es de ellos, por qué no? ¿
Que la culpa de todo la tuvo Perón...? Y sí, eso es cierto, la culpa de todo la tuvo Perón, por eso somos Peronistas. Porque los días más felices en la Argentina fueron, son y serán Peronistas; porque las vacaciones las inventó Perón; porque la jubilación la inventó Perón; porque el Estatuto del Peón lo inventó Perón; porque la enseñanza pública para todos la inventó Perón; porque las Convenciones Colectivas de Trabajo las inventó Perón; porque la Justicia Social, la Independencia Económica y la Soberanía Política las inventó Perón; porque siempre llegamos al Gobierno por el voto del pueblo, porque no necesitamos esforzarnos para escucharlo, porque somos el Pueblo, por eso somos Peronistas. Porque de los aviones en el 55 no tiraban choripanes, eran bombas, y nosotros estábamos igual; porque cuando nos fusilaba la Argentina Institucionalista de la Libertadora, no se preocuparon por "las formas" los grandes demócratas de la Patria; porque en ese tiempo, si tenías el Escudito y la Foto ibas en cana; porque durante la Resistencia nadie te llevaba en micro o en camión a poner "caños", por eso somos Peronistas.
Porque luchamos 18 años para que vuelva el General, y se nos murió en dos meses; porque nos dieron manija y nos peleamos entre nosotros; porque, como siempre, después nos corrieron a todos, por eso somos Peronistas.
Porque nos bancamos la tortura, nos secuestraron, nos comimos las peores cárceles, nos exiliamos, pero igual seguimos luchando, poniendo el cuero cuando muchos estaban debajo de la cama, por eso somos Peronistas.
Porque después de tanta lucha, nos ganó Alfonsín, pero seguimos... si hasta lo apoyamos en Semana Santa, y el muy turro nos pagó con el Punto Final y La Obediencia Debida; porque fuimos a internas y ganó El Turco y le hicimos la campaña y... nos cagó a todos, por eso somos Peronistas.
Porque seguimos a los ponchazos, sin choripanes ni cocacolas, pero nos ganó la Alianza, y en el 2001 explotó todo y explotamos todos y nos volvimos a hacer cargo del kilombo; sí los brutos, los mafiosos, los fachos, los zurdos de mierda, los cabecitas, sí, claro, entre nosotros; porque salvamos al País del incendio que provocaron los "Demócratas", los "Cultos", los "Doctores", los "Masters En la Concha de la Lora",por eso somos Peronistas.
Por todo y a pesar de todo;
porque volvimos y esta vez nos quedamos pa' siempre,
CUESTE LO QUE CUESTE
Y CAIGA QUIEN CAIGA.
FLOR RIVALDO
JP DE LOBERIA
jueves, 14 de enero de 2010
LA MILITANCIA según Ernesto Jauretche, de Ariel Ruiz
Militante es aquel que intenta transformar el mundo con su ejemplo; sabe que decir lo que se piensa y hacer lo que dice es el arte mayor de una noble práctica política.
Su proceder está guiado por un precepto evangélico: luchar por la igualdad entre todos los seres humanos.
Su enorme tarea se inscribe en un paradigma fraterno: “ningún ciudadano se realiza en una Nación que no se realiza”.
La cultura de la solidaridad y el trabajo le marcan el norte de las utopías revolucionarias.
Arrastrando este sublime bagaje, caerá mil veces; encontrará energía en el servicio a sus semejantes y mil veces se levantará.
Su paso por la historia sólo está justificado si es capaz de honrar la vida: defender los derechos sociales y políticos de los desposeídos, y sostener a ultranza, poniendo el cuerpo si es preciso, una inquebrantable lealtad con el pueblo que le da su aliento.
Se apega a los principios éticos que hacen mejores a todos los humanos y ejerce las conductas morales escritas en la conciencia colectiva. Por eso el militante sólo existe como héroe colectivo; no puede expresarse como individuo sino dentro de LA MILITANCIA.
Hoy, cachuza, desperdigada y diezmada, esa tropa obstinada en escribir día a día la historia argentina vuelve a encontrar un rumbo y una esperanza. Hacen frente a un enemigo implacable: “la raza maldita de los explotadores” y sus mandaderos: los que tienen, siéndolo o no, “alma de oligarcas”.
Para defender el sueño de una patria justa, libre y soberana, soldados incansables de la igualdad, la libertad y la democracia alimentarán la llama inextinguible de nuestra pasión argentina.
El aluvión de la militancia popular se levantará otra vez como el batallón escogido de un ejército invencible: el de la clase trabajadora argentina.
Su proceder está guiado por un precepto evangélico: luchar por la igualdad entre todos los seres humanos.
Su enorme tarea se inscribe en un paradigma fraterno: “ningún ciudadano se realiza en una Nación que no se realiza”.
La cultura de la solidaridad y el trabajo le marcan el norte de las utopías revolucionarias.
Arrastrando este sublime bagaje, caerá mil veces; encontrará energía en el servicio a sus semejantes y mil veces se levantará.
Su paso por la historia sólo está justificado si es capaz de honrar la vida: defender los derechos sociales y políticos de los desposeídos, y sostener a ultranza, poniendo el cuerpo si es preciso, una inquebrantable lealtad con el pueblo que le da su aliento.
Se apega a los principios éticos que hacen mejores a todos los humanos y ejerce las conductas morales escritas en la conciencia colectiva. Por eso el militante sólo existe como héroe colectivo; no puede expresarse como individuo sino dentro de LA MILITANCIA.
Hoy, cachuza, desperdigada y diezmada, esa tropa obstinada en escribir día a día la historia argentina vuelve a encontrar un rumbo y una esperanza. Hacen frente a un enemigo implacable: “la raza maldita de los explotadores” y sus mandaderos: los que tienen, siéndolo o no, “alma de oligarcas”.
Para defender el sueño de una patria justa, libre y soberana, soldados incansables de la igualdad, la libertad y la democracia alimentarán la llama inextinguible de nuestra pasión argentina.
El aluvión de la militancia popular se levantará otra vez como el batallón escogido de un ejército invencible: el de la clase trabajadora argentina.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)